En el contexto en el que nos encontramos en nuestra sociedad que, por una parte, debido al auge y generalización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) desde finales del siglo pasado y por otra debido a la COVID 19, que lo que en principio fue una medida extraordinaria para combatir la pandemia, se ha convertido en una realidad, que es la implantación del teletrabajo en el sector público nos encontramos con una necesaria adaptación tanto de la Administración Pública como de los ciudadanos y ciudadanas al futuro digital.
La Administración
Pública se ha ido adaptando a las nuevas tecnologías a través de cambios normativos
para generar una Administración moderna, plenamente electrónica, incorporando
la relación con ciudadanos y ciudadanas de forma digital, garantizando sus
derechos, de una forma eficiente, eficaz y con validez y seguridad jurídica.
Para conseguir
estos objetivos, se han ido adoptando programas para el avance digital, de la
mano de la agenda digital europea: el
Plan Info XXI, el Programa España.es, el Plan Avanza, la Agenda Digital para
España de febrero de 2013. Esta es la hoja de ruta para la transformación
digital del país, con los siguientes puntos como ejes estratégicos:
1.
Garantizar una conectividad digital adecuada para el 100% de la
población.
2.
Continuar con el despliegue de la tecnología 5G.
3.
Reforzar las competencias digitales de los
trabajadores y del conjunto de la ciudadanía.
4.
Reforzar la capacidad española en ciberseguridad.
5.
Impulsar la digitalización de las Administraciones Públicas.
6.
Acelerar la digitalización de las empresas.
7.
Acelerar la digitalización del modelo productivo.
8.
Mejorar el atractivo de España como plataforma europea de
negocio.
9.
Favorecer el tránsito hacia una economía del dato.
10.
Garantizar los derechos de la ciudadanía en el nuevo entorno
digital.
Poniendo
el foco en el punto 3, refuerzo de las competencias digitales de los
trabajadores y del conjunto de la ciudadanía, cabe destacar los talleres, cursos,
formación... de ayuntamientos y corporaciones locales para garantizar la alfabetización,
así como dotar de las competencias digitales suficientes que garanticen la
correcta relación de la ciudadanía con la Administración y así poder eliminar la brecha digital
existente fundamentalmente en población sin estudios, mayores, migrantes, municipios
de zonas rurales…
En
concreto la Junta
Municipal de Villa de Vallecas del Ayuntamiento de Madrid, tiene un plan de
acceso digital para personas mayores de este distrito, que se pivotaba en dos
factores: “formación y renovación de los dispositivos y equipos
informáticos de todas las aulas informáticas de nuestros centros de mayores”.
Análisis del
ámbito y punto de partida.
La
necesitad de la eliminación de la brecha digital es indispensable para asegurar
el estado de bienestar de la sociedad. De nada valdría un mundo digitalizado sin
usuarios. En este sentido las nuevas generaciones, lo tienen mas fácil, aunque es necesario incorporar la enseñanza desde los centros
escolares. Aunque en este caso estemos contemplando la formación de los mayores para afrontar su futuro con las garantías de éxito suficiente
para que también sepan realizar tareas tan normales como: pedir una cita en el centro
de salud, hacer la declaración de la renta, conocer el uso del certificado
digital que tenemos en el DNI, saber hacer una petición censal, una petición en
el polideportivo municipal….
El punto
de partida, en concreto con los mayores, es 0, están muy lejos de ser nativos
digitales. Mi abuela que falleció a causa del coronavirus con 103 años, seguía sorprendiéndose
de poder hablar a través del teléfono, tuvo un teléfono móvil que no supo usar
nunca, este caso es extremo, aunque no excepcional. Mi padre, que durante su vida
laboral no uso nunca el ordenador pero que ha sabido actualizarse y que ahora lo usa de forma habitual, que posee un teléfono móvil, y que incorpora el
Internet de las cosas (IoT) en su día a día sin complicaciones, le
cuesta relacionarse con la Administración de forma ágil y efectiva.
Con estos
ejemplos, intento evidenciar la necesidad de la formación continua de este
colectivo en particular, ya que son personas que el tiempo no va a su favor,
pero no deben ser excluidos, no deben depender de nadie para poder realizar
trámites tan sencillos como ser independientes.
Impacto y
resultado
Según el INE: “Para el desarrollo de una sociedad digital se propone una
Agenda digital para Europa en los próximos años que promueva entre otros
objetivos, el acceso a Internet y su utilización por todos los ciudadanos
europeos, especialmente mediante actividades que apoyen la alfabetización
digital y la accesibilidad”.
El II Barómetro del Consumidor Senior también indica que la relación de las
personas mayores con el mundo digital está creciendo poco a poco: más del 60%
de mayores de 55 años utiliza internet de forma cotidiana, pasando de 6,2
millones de personas en 2017 a 9 millones en enero del 2020.
Entre las personas mayores, el uso más frecuente de las TIC se concentra en
dos actividades:
- - Intercambiar mensajes con familiares y amigos (85%)
- - Informarse y leer la prensa (81%)
Y disminuye significativamente en el resto de las actividades:
- - Gestiones bancarias (54%)
- - Gestiones sanitarias y sociales (50%)
- - Gestiones administrativas (38%)
- - Compras en línea (37%)
Este barómetro también pone de manifiesto que el acceso por canales digitales ha dificultado a los mayores a por ejemplo: Realizar gestiones sanitarias; obtener información por teléfono siguiendo instrucciones de una máquina; gestiones administrativas y bancarias o realizar compras online.
La formación,
como se ve por el avance del uso de las nuevas tecnologías, siempre es
positiva. Ahora tenemos que seguir formando e informando para que las dificultades
encontradas cada día sean menores.
Puntos fuertes,
puntos débiles
El punto
en común: el tiempo. Que solo pasa y que en el 2050 la población mayor de 65
años puede doblar a la menor de 15 años. Por lo que no podemos no hacer nada, ni por los que están hoy ni por los que estaremos en el futuro.
El punto débil:
la propia población. En muchos casos está cansada, sin predisposición a
la formación, con dificultades motoras, sin recursos, en soledad, en zonas rurales,
en municipios más desfavorecidos, generando además de la barrera digital, una
relación entre esta brecha y el estatus socioeconómico, que no hace de nosotros
una mejor sociedad. Un punto débil también es la necesidad de un aprendizaje
continuo e individualizado y que esto depende de los recursos disponibles, que no suelen ser
infinitos.
El punto
fuerte: el futuro. Estos planes para el
acceso digital y la alfabetización para personas mayores, de igual manera que que para
el resto de la población, son fundamentales para capacitar al colectivo en los
medios digitales. Igualmente, para dotar a esta población de herramientas para
la autoestima y la autonomía. Para sentir que forman parte del todo y están
integradas en la vida.
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